Podcast: Karina nos explica cuál es estado emocional de una mujer cuando acaba de ser madre

¡¡Hola familia MamáGym!!

Empezamos la semana estrenando nuestro canal de Podcast que podéis seguir en nuestro blog y también en redes sociales. 

Para comenzar con este nuevo canal de comunicación, mucho más directo y fluido hemos pedido a Karina Linares, directora de MamáGym España que nos explicara cuál es el estado emocional y físico de una mujer que acaba de ser madre y por qué la actividad MamáGym puede ayudarle a recuperar en muchos sentidos su rutina emocional, física y también lúdica. 

Te escuchamos Karina :





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¿Sabes dónde puedes empezar la actividad MamáGym?

Se acabaron las excusas. El verano está a la vuelta de la esquina y aunque acabas de ser mamá tienes que empezar a cuidarte. Sabemos que tu pequeño es lo primero, pero nuestra experiencia nos indica que una mujer después del parto tiende a abandonarse en esa tarea increíble de ser mamás. No necesitan ver a nadie, casi no necesitas incluso ni comer o dormir. Lo único que te importa es tu bebé y el universo que se ha creado entre vosotros. Y empiezas a descuidarte... No lo podemos consentir. Un buen estado físico te ayudará a encontrarte mejor en el ejercicio de los cuidados a tu bebé. Además, practicando MamáGym conocerás a otras mujeres que están pasando por la misma experiencia que tú. ¡Anímate! Hoy vamos a repasar los lugares donde podéis inscribiros a MamáGym en Murcia y pedanías:



Lugar: Olimpic Club
Dirección: Senda de Granada s/n. Murcia
Días: Lunes y Miércoles
Hora: De 11 a 12 am
Teléfono reservas: 657979405


Lugar: Academia AMWA (Escuela de Danza Angelita Murcia)
Dirección: C/ Mayor Nº 9. Llano de Brujas
Días: Martes y Jueves
Hora: De 12 a 13 am
Teléfono reservas: 657979405

Lugar: Centro JUBEN de Beniel
Dirección: Beniel
Días: Lunes y Miércoles
Hora: De 10:30 a 11:30
Teléfono reservas: 657979405

Próximamente
Lugar: Sala Greco 6
Dirección: Calle Greco, Nº 6. Murcia
Días: Martes y Jueves
Hora: De 9:30 a 10:30


¡¡Seguiremos informando!!
Teléfono reservas: 657979405

Cómo hacer plastilina casera

Jugar con plastilina es una actividad perfecta para los días de lluvia o simplemente para cuando tenemos que permanecer en casa con nuestro peque.



Si, ya sé loq ue me diréis, que las vende en todas las tiendas! Pero no hay nada más gratificante que elaborar esta masa para que jueguen nuestros niños. Y además de hacerla en casa, que sabemos los ingredientes que contiene, esta plastilina casera es mucho más suave y más fácil de moldear que el material comprado en la tienda!

Esto es lo que necesitas para hacer plastilina casera
  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharadas de aceite (aceite va a hacer, el aceite de coco, aceite vegetal, aceite de oliva, incluso)
  • 1/2 taza de sal
  • 2 cucharadas de crema de tártaro (Lo puedes encontrar en tiendas de decoración de tartas)
  • 1 1/2 taza de agua hirviendo
  • Colorantes vegetales comestibles

Así se hace la plastilina casera
  1. Vierte 2 tazas de harina en un bol.
  2. Añade media taza de sal.
  3. Mezcla 2 cucharadas de cremor de tártaro.
  4. Añade 2 cucharadas de aceite. Para esta receta he utilizado el aceite vegetal, pero se puede utilizar cualquier aceite, recomendamos aceite de cocina, para que la plastilina no sea tóxica y sea segura para nuestro peque que le gusta llevarse todo a la boca!
  5. Vierte el agua hirviendo. Ten mucho cuidado porque esto hace que la masa se CALIENTE!
  6. Mezcla todos los ingredientes juntos hasta formar la masa.
  7. Después de que se enfríe, para hacer varios colores diferentes de plastilina, separa la masa en partes iguales y se forma bolas.
  8. Ahora, presiona el centro de la bola para dejar un pequeño cuenco para colocar el colorante.
  9. Trabajar la masa hasta que el colorante se mezcle bien y no queden betas. Si no quieres mancharte las manos, usa guantes de latex y asegúrate de poner algo hacia abajo para no manchar tu mesa de trabajo.

Y ahora a jugar con tu peque!

Cinco cremas caseras para el contorno de ojos

Como ya sabes, el contorno de los ojos es esa parte tan sensible de nuestro rostro que primero suele sentir el efecto del tiempo y también, de nuestras continuas gestualiades. El frío, la falta de hidratación, el sol y cómo no, los años, hacen que esta parte se vaya modelando poco a poco consiguiendo que aparezcan esas pequeñas arrugas, las patas de gallo y en ocasiones, esas clásicas hinchazones que nos asustan por las mañanas cuando nos levantamos. Te explicamos cómo atenuarlas mediante estos remedios caseros. Toma nota.

1. Crema de Aloe Vera y aceite de semillas de uva


¿Semillas de uva? Puede que te sorprenda, pero las semillas de uva son esos elementos que más pueden luchar y frenar el envejecimiento de nuestra piel. Un modo de beneficiarnos de ellas es adquiriendo aceite de semillas de uva. Vale la pena buscarlo en las tiendas naturales, te aseguramos que no es caro y que hará lo mismo que una crema de las más caras.

Para preparar esta crema sólo necesitas una cucharada de aloe vera, dos gotitas de aceite de semillas de uva y una cucharada de cera de abejas. Lo mezclas todo en una pequeña cazuela para que se mezcle bien y entonces, lo dejas reposar. Con esta mezcla tendrás para numerosos días, ya que sólo necesitamos unas gotitas en el contorno de los ojos para efectuar un pequeño masaje antes de ir a dormir. Es maravilloso.

2. Crema de aceite de oliva y manteca de cacao



Otro modo excelente de hidratar esta zona y de evitar las clásicas patas de gallo. La manteca de cacao puedes encontrarla en cualquier tienda, es barata y te irá muy bien. Basta una cucharada, la derretimos al fuego y añadimos unas gotitas de aceite de oliva. Con esto tendrás para unos tres días. Te lo aplicas y haces un pequeño masaje. Un remedio clásico que debes probar.

3. Crema de yogur y té verde


Esta crema es idónea para esos días en que nos levantamos con los ojos hinchados y con ojeras. Necesitamos una inyección de antioxidantes y de pura hidratación. Para prepararlo sólo necesitas hacer una infusión de té verde con medio vasito de agua. Una vez lista, añade dos cucharadas de yogur blanco y mézclalo bien, para después dejarlo en el refrigerador para que se enfríe. Después aplícalo en el contorno de los ojos. Es genial.

4. Crema de pepino y vaselina


Seguro que en casa tienes estos clásicos ingredientes: pepino y vaselina. Dos medios excelentes para hidratar, tonificar, rejuvenecer e iluminar.Pero ¿cómo lo hacemos? Muy fácil, coge dos trocitos de pepino y añade un poquito de vaselina. Con ayuda de un tenedor pica y mezcla estos dos ingredientes para conseguir una crema unificada. Después, ponlo en el refrigerador también unos minutos. Si te lo aplicas por las mañanas o por las noches 10 minutos notarás sus efectos tan adecuados para aliviar hinchazones y atenuar arrugas.

5. Crema de yogur y agua de rosas


El agua de rosas es fácil de encontrar. Está en muchas tiendas naturales y tampoco es muy cara. Dispone de muchas aplicaciones y es genial para el contorno de nuestros ojos. Si coges dos cucharadas de yogur natural y lo mezclas con tres gotitas de agua de rosas, conseguirás reactivar la circulación de esta zona, volverla más elástica y tonificada. Un remedio fácil que te puede ayudar mucho en el día a día.

Experiencias que alimentan el alma...

En la clase de el miércoles pasado, me manda un whatsapp una de las mamagym y me dice, “me retraso un poco, he tenido un problemilla con la peque”, y entonces le digo - tranquila chiki, te esperamos, no corras -imagínate con un beba de 3 meses todo es posible…


Pues una anécdota típica de esa etapa, la pequeña de hizo popó y se bañó! Y ahí no termino la cosa pues después de un baño rápido, esta mami se dispone a ponerle la ropa... pero a la peque le quedaba pipí !!! Alaaaaa! otra vez a empezar!!! Limpia bebé, busca ropa limpia, vuelve a vestir...

Conclusión: esta mami llegó a la clase ya entrada en calor, jejeje!!!

Es inevitable tomarse con calma estos contratiempos, que una vez que pasan, nos dibujan una sonrisa en la cara. Pero hoy mi papel es quitarle hierro al asunto y adaptamos la clase a estas circunstancias que son las más bonitas de la vida.

Todas la etapas de nuestros pequeños son para vivirlas…..

En el segundo grupo de mamis, los peques ya tienen más de 14 meses y ya en la clase van por libre…buscando lo que está más alto, como por ejemplo las gafas de la profe, jejeje!, pero es hermoso verlos cuando escuchan la música que usamos en la clase, y se ríen y marcan el ritmo con su cabeza o caminan al son de las canciones, por no destacar a la súper pequeña de casi 24 meses que imita a su madre haciendo flexiones de piernas y trabajo de glúteos, es una gozada cada día de clase.

Hace un año uno de estos pequeñajos (que hoy va dando guerra por la clase) cuando tenía 3 meses dormía durante toda la clase y cuando terminaba la relajación y se apagaba la música se despertaba llorando, jejeje! el tío quería música!!!

Otro de los peques, con una sonrisa de oreja a oreja, me imitaba en el grito de ánimo a sus madres -vamos chicas UUUOOO!!- (muy típico en mí) y de repente se escuchaba un “iiiiiii” agudo y penetrante y resulta que era M.Aque también animaba a su mami a seguir trabajando!

Son experiencias tan ricas que alimentan el alma y como me dijo una buena amiga, "escríbelo así no se te olvida". Como veis le he hecho caso y como hoy, les iré  contando las historias de bebés y mamás de Mamagym!

Karina.

Paternidad: diferentes estilos de ser papá

Algunos prefieren hacerse los distraídos y emocionarse solo en privado, otros tratan, aunque cueste, de llevar una vida lo más parecida posible a la que llevaban antes...



Otros intentan desligarse de las tareas "menores" que dan los niños...y se empecinan en sus trabajos haciendo horas extras, o emprendiendo nuevos y tediosos proyectos.

Esa parece ser su manera de cuidar a la prole... pero hay otros, cada vez más, que han tomado por las astas el lugar paterno, un lugar que no siempre esta fuera del hogar.

Han amoldado su regazo a cargar bebés a upa, han acostumbrado sus manos a llevar el carrito por la calle, lidiando con los baches y los cordones rebeldes de esta ciudad, igual que las mamás. Sin vergüenzas, sin disimular, como solían hacerlo antes.

Han resignado sus camisas al olor de un vomitito. Han descubierto que detrás de todo eso, o en todo ese trajín, también había un universo, menos corporativo e imponente que el de las grandes mesas de directorio, o el de las ruedas de negocios repletos de promotoras exultantes... pero que entre papillas y biberones, podía generar emoción y plenitud.

Se animaron a probar, a demostrar sus ganas de morder cachetes y de hacer cosquillas, que durante años estuvieron reprimidas -seguramente- detrás de las grandes hojas del diario matutino, o confundidas con el ruido de las carreras de autos de los domingos, o el de los partidos de fútbol con la radio en la oreja.

Ceguera, sordera, pudor...vaya uno a saber qué impediría a tantos padres, o les sigue impidiendo a algunos aún hoy, asumir ese lugar en el universo de la casa.

Así tenemos señores que no sólo aceptan su paternidad como algo que supera a su función de proveedores, sino que además pueden ocupar su lugar de hombres que sostienen a sus mujeres que están, cuando se hacen madres, en ese estadio tan complejo y contradictorio de la vida.


Cuidan, de cerca, intentan igualmente seducir a sus compañeras recordándoles en algún espacio que se brinden, que pueden recuperar algo de aquello que los motivó a estar juntos.

Y devolviéndole la memoria de su ser femenino para su placer y el propio...

Así invitan a renovar la pasión y el encuentro, sin poner de excusa a sus bebés.

Sus mujeres aceptan ese desafío porque lo creen posible, y así tenemos un PADRE y una MADRE que pueden seguir siendo una pareja.

Ese es en algún punto el sentido más pleno de una familia. Otros tal vez llegaron a la paternidad sin estar en pareja formalmente, o se han separado en el camino, sin embargo pueden diferenciar una cosa de la otra, y asumir igualmente su rol para con su cría.


Padres nuevos, padres con cama adentro y con cama afuera, que se las ingenian cada uno a su modo, para disfrutar de lo que la vida le ha dado, que es difícilmente superable con nada, el hijo.