Cuídate: automasaje facial

Llegar a casa cansadas, con el rostro apagado y agotado, con ojeras y con cierto dolor en las sienes asociado al estrés y la ansiedad. ¿Qué podemos hacer? No te preocupes, hoy te traemos un consejo un poco más práctico para rejuvenecer y tonificar tu rostro. ¿Te animas a aprender un automasaje facial? Es realmente fácil y te encantará ver el resultado.

Este automasaje facial dura poco más de diez minutos!


1. Aspectos a tener en cuenta
Al igual que solemos hacer con nuestras cremas hidrantantes o las antiarrugas, es esencial que seamos
constantes también en este masaje facial que te vamos a presentar. Con él conseguiremos estimular la circulación, tonificar, oxigenar, aportar una musculación esencial mediante la que conseguir un rostro más sano y joven. Pero eso sí, hemos de hacerlo tres veces por semana al llegar a casa. ¡Solo te costará diez minutos y es realmente fácil!

2. Primer paso: ¡Empezamos con una sonrisa!
¿Un masaje facial que empieza con una sonrisa? Así es, pero vayamos por pasos y enseguida lo entenderás. Lo primero es limpiar bien nuestra piel, para ello podemos utilizar por ejemplo una infusión de manzanilla. Con un algodón vamos humedeciendo la piel. A continuación vamos a trabajar esa zona de las mejillas, ahí donde suele aparecer primero la flacidez y la pérdida de la tersura.

Ahora vamos a hacer algo muy sano. La mejor vitamina que existe: sonreír. Este gesto sencillo tersa los músculos de las mejillas haciendo que estas se levanten. Después pondremos el dedo índice y el dedo corazón de ambas manos cada uno de ellos en una mejilla, y lo que haremos es empujar un poquito las mejillas hacia arriba y hacia abajo sin hacer mucha fuerza, para conseguir así, luchar contra la caída de la piel, ejercitando los músculos de la cara, reforzando su tonificación. Este ejercicio lo repetiremos 5 veces.

3. Segundo paso: Masajeando nuestra mirada
¿Seguimos? ahora vamos a la zona de las cejas y los ojos. Para tonificar nuestra mirada pondremos los dedos índice o pulgar por encima de la ceja para tirar de ellas (tal y como ves en la imagen) haciendo poca fuerza pero mantiéndolas así unos diez segundos. Así evitaremos el descuelgue de los párpados, reforzando todos los músculos de esta zona. Repítelo 10 veces.

En la zona de los parpados haremos un masaje mucho más suave. No tienes más que pellizcarlos un poquito para separarlos un poco del ojo. Manténlos así durante unos 5 segundos, masajeándolos con los dos dedos con los que mantienes el párpado en este pellizco suave. De este modo reactivamos la circulación del párpado. Repítelo 10 veces. Ya verás como te hace sentir muy bien.

4. Tercer paso: entrecejo y frente
¿Quieres evitar o reducir esas típicas arruguitas del entrecejo? ¿Quieres reactivar la circulación de esta zona y relajar así las tensiones aquí acumuladas? Es muy fácil.

Lo que haremos en primer lugar, es situar nuestro dedo índice en el entrecejo, es decir, en esa zona situada entre las dos cejas y encima de la nariz. Ahora daremos un masaje circular, consiguiendo así que el músculo se mueva y se reactive la circulación. ¿A que notas alivio?

Ahora nos centrarremos en las sienes. Un sencillo ejercicio que seguro has hecho en numerosas ocasiones. Al igual que has hecho en el entrecejo,coloca tus dejos índice y haz un masaje circular en cada lado de tus sienes.Durante al menos tres minutos. Todos estos movimientos reactivan la circulación de la sangre de esta zona.


¿Empezamos hoy mismo?

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